Cómo elegir la mejor cama para tu perro o gato según su edad y tamaño

Cómo elegir la mejor cama para tu perro o gato según su edad y tamaño

Elegir una cama para tu mascota no es solo “comprar algo lindo”: es darle un lugar propio para descansar, relajarse y dormir mejor. Si elegís bien, ayudás a su bienestar diario (y también a mantener el orden en casa). En esta guía te contamos qué mirar según tamaño, edad y hábitos.

1) Empieza por el tamaño: que pueda estirarse cómodo

La cama ideal permite que tu mascota se estire sin quedar “justa”. Un buen truco es medirla cuando duerme en su postura favorita: estirada, enroscada o “panza arriba”. Con esa referencia, busca una cama que le deje margen para moverse.

  • Si duerme enroscado: suele preferir camas con bordes o tipo nido.
  • Si duerme estirado: le va mejor una cama amplia y más plana.
  • Si cambia mucho de postura: prioriza espacio extra y buen soporte.

Consejo práctico: si estás entre dos tamaños, generalmente conviene el más grande (sobre todo en perros medianos a grandes).

2) Elegí según la edad: no es lo mismo cachorro que senior

Cachorros: fácil lavado y materiales resistentes

Los cachorros exploran todo: muerden, rascan y a veces hay accidentes. En esta etapa, lo más importante es que la cama sea fácil de limpiar, con materiales resistentes al uso diario.

  • Preferí fundas lavables o superficies de limpieza simple.
  • Buscacamas costuras firmes y relleno que mantenga su forma.
  • Si es muy friolento, un tejido suave suma muchísimo.

Adultos: comodidad equilibrada para el descanso diario

En mascotas adultas, el objetivo es combinar confort y durabilidad. Una buena cama ayuda a que descansen mejor y evita que elijan sillones o camas humanas como “su lugar fijo”.

  • Busca un relleno con buen soporte (que no se aplaste en pocas semanas).
  • Si tu mascota transpira o levanta calor, elegí telas respirables.
  • Si suelta mucho pelo, una funda desmontable es clave para mantener la cama impecable.

Senior: soporte y alivio para articulaciones

A medida que crecen, algunos perros y gatos necesitan más soporte para descansar. En esta etapa conviene priorizar camas con buen nivel de firmeza, que acompañen el cuerpo y no se hundan.

  • Considera opciones con base más firme o tipo ortopédica.
  • Evita camas demasiado blandas si le cuesta incorporarse.
  • Si es friolento, una cama tipo nido puede ayudar a que se sienta contenido.

3) Mira el “estilo de descanso” de tu mascota

Cada mascota tiene preferencias: algunas buscan contención, otras quieren espacio y otras se sienten más seguras en lugares cerrados. Elegir según su estilo mejora muchísimo la adaptación.

Para los que buscan contención

Si tu perro o gato se acurruca, se mete debajo de mesas o apoya la cabeza en almohadones, probablemente disfrute una cama con bordes elevados o tipo nido.

Para los que prefieren “modo estirado”

Si suele dormir estirado, una cama amplia y más plana suele ser mejor. También es buena opción para mascotas grandes.

Para gatos (y mascotas tímidas)

Muchos gatos prefieren camas que se sientan como refugio. Si tu gato se esconde o elige rincones tranquilos, una cama con más “cuevita” o bordes altos puede ser un golazo.

4) Materiales: qué conviene según tu casa y tu rutina

El material correcto depende de tu día a día: si tu mascota entra y sale, si hay pelo por toda la casa, si viven en zona húmeda, o si la cama va a estar en un lugar de mucho uso.

  • Fundas lavables: ideal para mantener higiene y olor controlado.
  • Telas suaves: buena opción si busca calor y confort.
  • Superficies más firmes: mejor para soporte y para mascotas grandes.
  • Base antideslizante: ayuda a que no se “patine” al subirse o bajarse.

5) Dónde poner la cama: el detalle que cambia todo

Una cama excelente en un mal lugar puede quedar “sin uso”. Elegí un espacio donde tu mascota pueda descansar sin interrupciones, pero que no la aísle por completo.

  • Evita corrientes de aire y zonas muy frías del piso.
  • Busca un lugar tranquilo, lejos del paso constante.
  • Si tu mascota es sociable, que esté cerca de donde ustedes pasan tiempo.

6) Tipos de cama para mascotas y cuándo conviene cada una

Cuando alguien busca una cama para mascotas, se encuentra con muchos formatos: colchonetas, camas nido, cuevas, camas ortopédicas, elevadas o con bordes. No hay una única mejor para todos; la elección depende del tamaño, la postura al dormir, la temperatura de la casa y la facilidad de limpieza que necesites.

Cama tipo colchón o colchoneta

Es una opción simple y versátil. Suele funcionar bien para perros y gatos que duermen estirados, mascotas grandes o animales que prefieren superficies amplias sin bordes.

  • Buena para poner en living, dormitorio o dentro de una jaula de descanso si calza bien.
  • Conviene que tenga relleno firme para que no quede demasiado delgada con el uso.
  • Si va directo al piso, revisa que aísle bien del frío, sobre todo en invierno.

Cama con bordes o tipo nido

Es ideal para mascotas que se acurrucan, apoyan la cabeza en cojines o buscan sentirse contenidas. Los bordes también ayudan a delimitar el espacio de descanso.

  • Recomendada para gatos, perros pequeños y mascotas friolentas.
  • Puede no ser la mejor opción para perros muy grandes que necesitan estirarse completo.
  • En mascotas senior, fíjate que la entrada no sea demasiado alta.

Cama tipo cueva o refugio

Algunos gatos y perros pequeños prefieren dormir en lugares más cerrados. Una cama tipo cueva puede ayudar si tu mascota se esconde, busca rincones o se estresa con ruidos y movimiento en la casa.

  • Útil para gatos tímidos o mascotas que necesitan más sensación de refugio.
  • Debe tener una entrada cómoda y ventilación suficiente.
  • Si tu mascota es calurosa, observa si realmente la usa o si prefiere dormir afuera.

Cama ortopédica o de soporte firme

Este tipo de cama está pensada para entregar mayor soporte que una cama muy blanda. Puede ser una buena alternativa para perros grandes, mascotas senior o animales que necesitan una superficie más estable para levantarse y acostarse.

  • Busca que no se hunda excesivamente cuando tu mascota se acuesta.
  • Prefiere fundas desmontables, porque suelen ser camas de uso diario y requieren limpieza frecuente.
  • Si tu mascota tiene dolor, cojera o diagnóstico articular, lo correcto es pedir orientación veterinaria.

Cama elevada

Las camas elevadas separan a la mascota del suelo. Pueden servir en espacios ventilados, terrazas techadas o zonas donde el piso se enfría o calienta mucho. También ayudan a que circule aire por debajo.

  • Revisa que sea estable y que no se mueva cuando tu mascota suba.
  • No conviene si a tu perro o gato le cuesta saltar o tiene movilidad reducida.
  • Para exterior, confirma que los materiales sean aptos para humedad y limpieza frecuente.

7) Cómo medir a tu perro o gato antes de comprar una cama

Medir bien evita dos problemas comunes: comprar una cama demasiado chica, que la mascota abandona, o una demasiado grande, que no le da sensación de refugio si eso es lo que busca. La forma más útil es medirla mientras descansa, no cuando está parada.

Medida para mascotas que duermen estiradas

Mide desde la punta del hocico hasta la base de la cola, o hasta donde normalmente llega el cuerpo cuando duerme estirado. A esa referencia súmale un margen para que pueda cambiar de postura sin quedar al borde.

Medida para mascotas que duermen enroscadas

Mide el diámetro aproximado que ocupa cuando duerme hecha “bolita”. En este caso, una cama redonda, ovalada o con bordes puede funcionar muy bien, siempre que no quede apretada.

Altura de entrada

Además del largo y ancho, revisa la altura de los bordes. Para cachorros pequeños, perros bajos, gatos senior o mascotas con movilidad limitada, una entrada baja facilita el uso diario.

Peso y soporte

El peso de la mascota influye en el relleno. Una cama que se siente cómoda para un gato puede hundirse demasiado con un perro mediano o grande. Si tu mascota es pesada, prioriza bases más densas, costuras firmes y relleno que recupere su forma.

8) Perros vs. gatos: diferencias al elegir cama

Aunque muchas camas sirven para ambas especies, perros y gatos suelen tener necesidades distintas. Considerarlas ayuda a elegir una cama que realmente usen.

Qué mirar en camas para perros

  • Tamaño real: los perros suelen moverse más al dormir, por eso conviene dejar espacio extra.
  • Resistencia: si rasca o acomoda la cama antes de acostarse, necesita costuras y telas firmes.
  • Soporte: en perros medianos, grandes o senior, la firmeza es más importante que la sensación “acolchada” superficial.
  • Entrada baja: importante para perros pequeños, de patas cortas o con movilidad reducida.

Qué mirar en camas para gatos

  • Ubicación: muchos gatos eligen la cama según el lugar, más que por la cama en sí. Prefieren rincones tranquilos, alturas o zonas con sol.
  • Textura: suelen aceptar mejor telas suaves o superficies donde puedan amasar.
  • Refugio: bordes altos, forma nido o tipo cueva pueden funcionar si tu gato busca seguridad.
  • Olor: los gatos pueden rechazar objetos nuevos si tienen olores fuertes. Ventilar la cama antes de usarla puede ayudar.

9) Qué material elegir según clima, pelo y limpieza

En Chile el clima cambia mucho según la zona y la estación. No es lo mismo elegir una cama para un departamento cálido que para una casa con piso frío, terraza techada o zona húmeda. Más que fijarse solo en el diseño, conviene pensar en cómo se va a comportar el material en tu rutina.

Para mascotas friolentas

Si tu perro o gato busca frazadas, sol o se mete debajo de la ropa de cama, puede necesitar una superficie más abrigada y contenedora.

  • Telas suaves o tipo felpa pueden dar mayor sensación de abrigo.
  • Los bordes ayudan a conservar calor y dar contención.
  • Evita poner la cama directamente sobre cerámica o pisos muy fríos si no tiene buena base.

Para mascotas calurosas

Si cambia de lugar buscando el piso frío, jadea con facilidad o evita las mantas, conviene evitar camas demasiado cerradas o muy peludas.

  • Prefiere telas más respirables y camas abiertas.
  • Una cama elevada puede servir si necesita más ventilación.
  • Observa si usa la cama todo el año o solo en invierno; quizá necesite una alternativa más fresca en verano.

Para mascotas que botan mucho pelo

El pelo no se evita con la cama, pero sí se puede manejar mejor eligiendo una superficie fácil de aspirar o lavar.

  • Las fundas desmontables simplifican la limpieza.
  • Las telas muy peludas pueden retener más pelo y olor.
  • Aspirar o sacudir la cama con frecuencia evita que se acumule suciedad.

Para casas con humedad o mascotas que salen al patio

Si tu mascota entra con patas húmedas, vive en zona lluviosa o la cama estará cerca de una puerta, prioriza materiales que se sequen bien y que no acumulen olor fácilmente.

  • Evita dejar camas textiles al aire libre si no están diseñadas para exterior.
  • Si se moja, deja secar completamente antes de volver a usarla.
  • Una funda lavable o una manta superior puede ayudar a proteger el relleno.

10) Higiene y mantenimiento de una cama para mascotas

Una cama limpia ayuda a controlar pelos, tierra y olores en la casa. La frecuencia depende de cuánto la use tu mascota, si sale al exterior, si bota mucho pelo y si hay alergias en el hogar.

Rutina básica de limpieza

  • Aspirar o sacudir: útil para retirar pelo, polvo y migas antes de lavar.
  • Lavar fundas: si la cama tiene funda desmontable, sigue siempre las instrucciones de la etiqueta.
  • Secar bien: evita guardar o usar la cama húmeda, porque puede tomar mal olor.
  • Ventilar: dejarla airearse ayuda a reducir olores entre lavados.

Cómo controlar olores sin dañar la cama

Lo más seguro es usar limpieza suave y respetar las indicaciones del fabricante. Evita productos muy perfumados o irritantes, porque algunos perros y gatos rechazan olores intensos o pueden ser sensibles a ellos.

Cuándo lavar con más frecuencia

  • Si tu mascota duerme ahí todos los días.
  • Si tiene piel sensible o está en tratamiento veterinario.
  • Si entra con tierra, pasto o humedad desde el patio.
  • Si hay pulgas, garrapatas u otros parásitos: en ese caso, además de lavar, conviene seguir indicaciones veterinarias y tratar el ambiente.

11) Errores comunes al comprar una cama para mascotas

Muchas camas se dejan de usar no porque sean “malas”, sino porque no calzan con la mascota o con la rutina de la casa. Estos son errores frecuentes que conviene evitar.

  • Elegir solo por estética: que combine con la decoración ayuda, pero primero debe ser cómoda, del tamaño correcto y fácil de mantener.
  • Comprar una cama muy chica: si no puede acomodarse, probablemente volverá al sillón, al piso o a tu cama.
  • Comprar una cama demasiado blanda para una mascota pesada: puede hundirse rápido y perder soporte.
  • No revisar la altura de los bordes: bordes muy altos pueden incomodar a mascotas senior, pequeñas o con movilidad reducida.
  • Ignorar el clima: una cama muy abrigada puede no usarse en verano, y una muy delgada puede ser incómoda en pisos fríos.
  • No pensar en limpieza: si no puedes lavarla o aspirarla fácil, acumulará olor y pelo más rápido.
  • Ponerla en un mal lugar: una zona ruidosa, fría o de mucho tránsito puede hacer que la mascota la evite.

12) ¿Conviene tener más de una cama?

Depende de la casa y de la rutina. No es obligatorio, pero en algunos casos tener más de una cama o zona de descanso puede mejorar la adaptación.

  • Casas de dos pisos: una cama en cada nivel evita que la mascota tenga que subir y bajar cada vez que quiera descansar.
  • Mascotas senior: tener un lugar cómodo cerca de donde pasa más tiempo puede facilitarle la rutina.
  • Perros que acompañan a la familia: una cama en el living y otra en el dormitorio puede evitar que se suba a muebles si eso no está permitido.
  • Gatos: pueden alternar entre camas según temperatura, luz y tranquilidad del lugar.
  • Viajes o salidas: una cama liviana o manta de descanso puede ayudar a mantener un olor familiar fuera de casa.

13) Seguridad: detalles que vale la pena revisar

Además de cómoda, una cama para mascotas debe ser segura para el uso diario. Esto es especialmente importante en cachorros, perros mordedores y gatos que rascan mucho.

  • Costuras firmes: reducen el riesgo de que el relleno quede expuesto con facilidad.
  • Relleno protegido: si tu mascota rompe telas y traga materiales, retira la cama dañada y evalúa una opción más resistente.
  • Base antideslizante: útil en pisos flotantes, cerámica o superficies lisas.
  • Sin piezas pequeñas fáciles de sacar: evita adornos que puedan morder o tragar.
  • Buena ventilación: importante en camas tipo cueva o muy cerradas.
  • Tamaño adecuado: una cama demasiado chica o inestable puede incomodar al subir y bajar.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto conviene cambiar la cama?

Si notas que el relleno perdió forma, se hunde demasiado o ya no se puede mantener limpia, es un buen momento para renovarla. En mascotas grandes, suele desgastarse antes por el peso.

¿Cómo hago para que la use si no le da bola?

Prueba ubicarla cerca de donde suele dormir, poner una manta con su olor o premiarlo cuando se acerque. A veces, solo es cuestión de “aclimatarla” unos días.

¿Cama con bordes o sin bordes?

Con bordes: ideal para mascotas que buscan apoyo para la cabeza o se acurrucan. Sin bordes: mejor para los que duermen estirados o cambian mucho de postura.

¿Qué cama es mejor para un perro grande?

Para un perro grande conviene priorizar tamaño, firmeza y resistencia. Una cama amplia tipo colchón o una cama de soporte firme suele funcionar mejor que una cama muy blanda. También es importante que el relleno no se hunda demasiado y que la funda sea fácil de limpiar.

¿Qué cama es mejor para un gato?

Depende de su personalidad. Si se esconde o duerme en rincones, puede preferir una cama tipo nido o cueva. Si busca sol y se estira, puede usar mejor una cama abierta y suave. En gatos, la ubicación es clave: muchas veces aceptan la cama cuando está en un lugar tranquilo, cálido y con buena vista del entorno.

¿Sirve una cama ortopédica para cualquier mascota?

Puede servir para muchas mascotas, especialmente si necesitan más soporte, pero no siempre es necesaria. En mascotas jóvenes y livianas, una cama cómoda y bien acolchada puede ser suficiente. Si hay dolor, cojera, artrosis o problemas de movilidad, lo mejor es consultar con un veterinario para elegir el tipo de soporte adecuado.

¿Cómo sé si la cama le quedó chica?

Si tu mascota queda con parte del cuerpo fuera, evita estirarse, se baja al poco rato o solo usa la cama para apoyar la cabeza, puede que le falte espacio. También fíjate si puede darse vuelta dentro de la cama sin quedar incómoda.

¿Es mejor una cama lavable o impermeable?

Son soluciones distintas. Una cama lavable ayuda con la higiene general, pelos y olores. Una superficie impermeable o una funda protectora puede servir si hay accidentes, humedad o mascotas que llegan mojadas. Lo ideal, cuando la rutina lo exige, es combinar una funda fácil de lavar con una protección que evite que el relleno absorba líquidos.

¿Dónde debería dormir un cachorro?

Conviene ubicar su cama en un lugar tranquilo, seguro y fácil de limpiar. Al principio puede ayudar poner una manta con olor familiar y mantener la cama cerca de la zona donde la familia pasa tiempo, sin dejarla en un lugar de demasiado tránsito. Si muerde mucho, revisa la cama con frecuencia para asegurarte de que no esté rompiendo y tragando relleno.

¿Puedo poner la cama de mi mascota en la terraza?

Sí, pero solo si el espacio está protegido y la cama es adecuada para ese uso. La humedad, el sol directo y la lluvia pueden deteriorar telas y rellenos. Si la cama se moja, debe secarse completamente. Para exterior o terraza, conviene revisar que los materiales sean resistentes y fáciles de limpiar.

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Nota: La disponibilidad de modelos, diseños y características puede cambiar con el tiempo.

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